El corazón es un monstruo
al que presentamos
nuestra juventud,
renovada con cada ilusión
sacrificada en el altar de la esperanza
nos adentramos una y otra vez
en el laberinto sin hilo
no sale quien entró
sobrevive alguien más
que cree que mató a la bestia
y se olvida del dolor
hasta que vuelve a presentarse
ante el mismo altar, mismo monstruo
mismo devorador.
