Hice el pollo que me gusta. Con papas y limón. Tal vez así le agarro un poco de gusto a comer. No siempre tengo ganas. En general, sólo estar feliz me da hambre. Raro. Nunca me consolaron con comida.
Comer está íntimamente ligado a nuestro estado de ánimo. Las reacciones químicas, la energía, la sensación de bienestar. Hasta ciertos neutotransmisores se procesan en el estómago. La salud de nuestros bichos digestivos determina hasta si somos obesos o no. La comida es la manera en que mejor podemos tener control de nuestro cuerpo. Y por lo mismo la relación con comer se vuelve compleja.
Hoy comí con gusto. Hasta un poco demás. Mañana hay que volver a hacer el esfuerzo.
