He sido excelente abogada y no necesariamente una notaria excepcional. Tal vez es porque se me va un poco los detalles por ver las cosas que me parecen más importantes. No sé si sea bueno, simplemente sé lo que me da a mí.
Las habilidades ayudan a encaminar los gustos. Obviamente no son determinantes, porque hay personas que se sobreponen a sus dificultades y suplen la naturaleza con la perseverancia. Que, creo, tiene aún más mérito que a la gente que le sale todo fácil.
Simplemente también uno tiene que tener en cuenta de qué pata cojea para fijarse en qué hoyo no irse. Y, además, eso me ha instruido cómo no distraerme al momento de revisar detalles.
