Hacer fáciles las cosas no siempre es bueno

Antes, recordaba todos los números de teléfono que necesitara. Aún puedo dar el de mi casa de niña. Pero por favor no me pregunten los de mis hijos, que lo tengo metido en el aparatejo ese que me sirve como memoria auxiliar. Horrible eso. Lo peor es que no estoy haciendo nada para mejorar la situación. Cada vez tengo más cosas metidas allí y menos en mi cerebro. Se supone que como consecuencia debería tener más espacio para cosas importantes. Pero no creo que funcione así.

La Historia de la humanidad podría ser descrita con la persecución sin cesar de hacernos las cosas más fáciles. No siempre con buenos resultados, sino, pregúntenle a Jared Diamond qué piensa de la agricultura. O, pongamos el ejemplo de las armas. Obvio es mucho más sencillo matar a alguien de un balazo que de un mazazo, pero no sé si sea mejor. Ni hablemos de las armas de destrucción masiva. En fin. No estoy en plano tremendista, sólo me cae mal no recordar a veces cosas sencillas sólo porque ya las deposité en mi teléfono.

Sigo ayudándome a usar el cerebro, no haciendo listas de súper, por ejemplo. Con resultados mixtos, como hoy, que vine con un par de cosas que me sirven y no buscaba, pero sin lo que fui a comprar. En mi defensa, no habían maletas. En fin. Tal vez debería aprenderme esos números de teléfono.

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