El precio de la felicidad

A veces es el olvido

otras es el dolor.

Se paga en moneda líquida

que se escapa de los ojos

Se siente como un vacío

que ocupa el lugar del corazón.

Le sacrificamos silencios

y suspiros y sollozos.

Y nos decimos:

«Lo pagaría mil veces.»

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.