El clima y lo obvio

Vestido rojo tejido para Navidad, porque en diciembre hace frío. Pero no, ha hecho calor y yo sudaba en mi casa, sufriendo de antemano de tan solo pensar en pasar enfundada en esa frazada todo el día. Porque se trata de un día entero en el que uno no está en su casa, anda de un lado al otro y se tiene que aguantar. Todo.

Así que me puse un vestido blanco, corto y liviano. Y hace frío. Porque así es el clima. Porque así es la vida. Hay demasiadas cosas que están hasta fuera de lo que podemos predecir, más aún controlar.

Comemos lo mismo y aumentamos de peso. Decimos las mismas palabras y a veces enojamos y a veces agradamos. Nos vamos por la misma ruta y a veces está despejada y otras nos tardamos la vida entera.

Imposible decir que uno tiene influencia en todo lo que le rodea. Las decisiones que tomamos son, cuando mejor nos va, una simple apuesta por lo mejor que conocemos en ese momento. Revisarlas contra la información que tenemos después, es poco realista. Podemos adquirir mejores parámetros para una próxima vez. Y volver a cometer los mismos errores. Porque jamás vamos a saberlo todo.

Aunque, para la próxima, consideraré llevar una mudada de ropa en el carro. Tengo frío.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.