Hay una constante en mi vida: siempre tengo prisa. Mi mamá me decía que era igual al conejo de Alicia. Pareciera que todo se me junta. O que vivo en algo que no existe todavía.
Malas costumbres las nuestras de enfocarnos en lo que viene después. Pero… tampoco podemos ser irresponsables y no prever para el futuro. Terminamos como siempre, en una situación imposible. O estamos totalmente presentes y no comemos mañana, o vivimos para lo que viene después y jamás disfrutamos el ahora.
Yo hago todo mi esfuerzo por cabalgar esa ola, pero aún no soy demasiado coordinada. Al menos ya no siento que voy tarde a todo. Sólo a algunas cosas.
