Me cuesta muchísimo reconocer a la gente por su nombre. Pero me recuerdo perfectamente de lo que me cuentan. La vida, para mí, es una historia contada desde muchos puntos de vista.
Abrirse a la mente de los demás es conocer otras dimensiones. No todas valen la pena para nuestra experiencia personal. Pero siempre podemos aprender algo distinto. Lo que hagamos con eso, depende de nosotros.
Reconozco que me hace falta demasiado. Mucho interés, mucho enfoque, más delicadeza. Lo que sí tengo, es suficiente curiosidad.
