El suplemento

Casi nunca he tomado vitaminas. Recuerdo las Chucks, con su sabor ligeramente ácido y la textura un poco a yeso. Me encantaban. A mí y a toda la humanidad de mi edad, no por nada era tan difícil abrir el frasquito. Pero ahora que tal vez sí lo necesitaría, no tomo complementos a lo que como.

Nada en la vida es absoluto. Ni el mayor de los talentos se puede desarrollar sin la ayuda del entrenamiento. Todo necesita una pequeña ayuda para desarrollar su máximo potencial. Como la comida, que ya no nos llena todos los requerimientos de nuestra edad, ninguna relación puede suplir todas nuestras necesidades. Para algo tenemos un círculo variado de personas con quiénes interactuar. Se aburrirían de nosotros si no pudiéramos poner nuestra atención en otra parte.

Tengo que ayudarme con algunas cosas extra ahora. No puedo comer toda la proteína que necesito y ando en prueba con la creatina, aunque esa relación ya casi está en pausa indefinida. Y busco activamente a mi círculo extendido de relaciones para seguirlas cultivando. Ellas sí me complementan la vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.