Yo puedo hacer la mayor parte de cosas de mi vida sola. Estoy acostumbrada así. No me molesta. La desventaja es que termino haciéndolo todo, cansada y frustrada de no haber recibido ayuda. Culpa mía por no pedirla antes.
La independencia es una cosa maravillosa. Los seres humanos ya no cazamos en grupo, llegamos a la edad de no depender de nuestros padres eventualmente y nos entretenemos solos con relativo éxito. Pero… nuestro cerebro ha evolucionado por cientos de miles de años para vivir en sociedad y tener interdependencias. ¿Que si necesitar a más personas nos hace susceptibles de ser defraudados? Bienvenidos a la naturaleza humana: somos falibles. Frecuente y estrepitosamente falibles. Incluyéndonos a nosotros mismos. Negarnos la riqueza de experiencia al compartir nuestras vidas sólo porque pueden lastimarnos es como no querer tomar agua por no ir al baño. Nos morimos.
He aprendido a delegar. Y a aceptar con gracia el resultado del esfuerzo del otro. Tal vez no quede como yo lo hubiera hecho. Pero no lo hice yo.
