Es complicado encontrar algo interesante qué ver, no por falta de cosas sino por lo contrario. La abundancia sin límites nos deja igual de insatisfechos que su escasez. Solo que, cuando hay mucho y no nos podemos decidir, sentimos que vamos a perdernos de algo mejor que lo que tenemos.
Hay muchas formas de estar insatisfecho. Pero sólo una de serlo: vivir en lo que uno tiene y no insistir que hay otras cosas que uno no tiene. El universo de lo que uno desconoce, carece, podría tener, es infinito. Y aburrido.
Siempre se puede tener algo mejor. Pero no vale la pena lamentarse de no tener una posibilidad sin disfrutar lo que sí se tiene. No hay nada mejor que vivir con el lema: es lo que hay.
