Traté de arrancar un hilo
colgado de una manga, sin sentido
lo halé, rozándolo en mi piel
no logré quitarlo, persistente en su inutilidad
me dolió hace una semana
me sigue doliendo, está rojo, infectado
hasta un hilo sin propósito
se aferra a su existencia
y lastima, quema, protesta
antes de soltarse.
