Fue el chocolate

Tengo vacío el corazón que me llenas de besos

se siente justo en el estómago, un lugar sin hambre,

con ganas de comer hasta dormir

y dormir para no tener que buscar comida.

El sitio que tiene un fondo para todo

menos para el chocolate o el tequila

pero que se llena demasiado fácil

con todo lo que me sirvo en el plato, y dejo.

¿Cómo lleno ese agujero?

Ya probé con la tableta que había en la mesa.

No estoy satisfecha. Quiero más. De lo mismo, pero no.

Porque no es chocolate lo que puede saciarlo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.