La niña está empezando a aprender piano. Practica cinco minutos todos los días. Y yo quisiera hacer lo mismo. Lamentablemente mi día ya no tiene suficiente tiempo para hacerlo.
Y no tengo ganas de probar. Es una cuestión de asignación de recursos. Tengo mucho de rutina qué llenar mi tiempo y todo me es importante. Hasta el no hacer nada en algún momento.
Cada cosa nueva que incorporamos a un día común, nos amplía el horizonte de lo que somos capaces de hacer. Una habilidad que queríamos, un instrumento, hasta una relación. Todo nos enseña que hay algo más allá del límite entre el que vivimos. Después de todo, sólo conocemos lo que conocemos. Dichosas las personas que están conscientes del universo desconocido al que se pueden acercar poco a poco, aunque nunca abarcar por completo.
Pero no tengo ahota mismo tiempo para incorporar el piano.
