Lo que más me gusta en la vida me deja sin respiración. Programas de comedia con los que no puedo parar de reír (Les Luthieres, Whose Line is it Anyway, Pinky and the Brain, entre tantos). Una pieza de música que siento vibrar desde la punta de los pies, hasta la coronilla. Un buen desenlace inesperado de una película. Un recuerdo cálido y dulce de mi mamá. El azul de los ojos de un niño en el que aún puedo encontrar a mi bebé. La sonrisa torcida de una pequeña que me recuerda lo mejor de mí. Y el saber que sólo tengo que alargar la mano en la oscuridad para encontrarte.
