¡Regresó Tom Brady luego de una suspensión basura de cuatro juegos! Me he gozado el partido, a tal punto que me compré una t-shirt de Darth Vader con toda la ironía del mundo. Generalmente me cuesta ver los juegos de los Patriots, porque me pongo demasiado nerviosa. Hasta ahorita he gritado como loca y mis hijos se han divertido de lo lindo.
Es muy raro que yo me deje ir por alguna emoción fuerte que me saque de mi compostura. Regresamos al tema del control y de cómo me siento más segura en una línea plana.
La mesura es una buena cualidad en general. Cuando se está negociando algo en nombre de algún cliente, creerse que algo es personal es una tontera. Tomarse a pecho algún comentario en redes sociales es una excelente manera de amargarse. Y no poder controlar las reacciones emocionales nos convierte en personas inestables y difíciles de aguantar.
Pero hay momentos para dejarse ir, soltar el pelo, levantar la voz y sacar la emoción. Hay un cierto poder en abrirle la puerta a un grito, en soltar la carcajada, en derramar una lágrima. Las emociones nos dan algunas pinceladas de carácter que nos completan y nos vuelven más humanos.
Yo me dejo ir cuando veo partidos de los Patriots, para el deleite de mis hijos y la diversión sorprendida de mi marido. ¡Go Pats!
