Hay edades que se parecen a las cimas de las montañas rusas. Te ha costado subir hasta allí, pero todo lo que sigue es vertiginoso. Hemos tenido años envueltos en una melaza de retos que has superado para llegar a hoy. Y hoy, pequeña mía, con todo y lluvia, para ti brilla el universo entero.
Ser madre de una niña de carácter fuerte y empatía ilimitada es también un reto. Sería fácil dejarte arrastrarme con tu fuerza o tratar de apagarla. Los extremos siempre son más simples. Pero estamos aprendiendo a construirle un buen cauce a tu energía y eso es maravilloso, aunque sea más cansado a veces.
Deseo para ti que te mantengas íntegra, con confianza en que puedes hacer cualquier cosa, con apreciación para todo lo bonito y con ganas de crear. Eres una belleza de niña, con todo por delante para convertirte en una joven maravillosa y una mujer excepcional. Gracias por escogerme como mamá, por reírte de mis bromas, por buscarme para darme un beso y por hacerme ver que hay más caminos que el mío.
Feliz cumpleaños mi cielito.
