Vamos al zoo

De pequeña me gustaba ir al zoológico para ver a los monos. Decía que eran mis hermanitos, yo solita haciéndome burla.

Ahora tengo un día para estar solos con el niño y lo voy a llevar al zoo. Hay algo fascinante de ver animales exóticos que me hace pensar en la cercanía y similitudes con ellos más que en las diferencias. Puede uno sentir empatía, supongo que tiene que ver con la proximidad.

Igual que con las personas. Al acercarse uno un poco y ver más allá de la superficie, uno encuentra en dónde nos parecemos todos. La empatía no es un cheque en blanco para permitir las acciones dañinas de los demás, sino una capa de protección propia de uno hacia su humanidad. Reconocernos en lo bueno y lo malo de los demás nos eleva a la altura de seres humanos.

Me encantan los zoológicos. Y sigo queriendo visitar a mis hermanitos.

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