Hay tanto futuro inmediato que no se parece en nada a nuestro pasado cercano. Estamos caminando por el universo con una linterna, a punto que nos enciendan la luz. Estoy segura que yo voy a leer buenas novelas escritas por computadoras, escuchar buena música y apreciar arte “artificial”. Y claro que da miedo. Todo lo desconocido lo da.
Cada avance que hemos vivido trae un cambio, no sólo de realización, sino de apreciación. De ropa hecha a mano pasamos a la fabricada en masa, por ejemplo. Y cada una tiene sus ventajas y desventajas. No es lo único que ha evolucionado. Pero lo que más me llama la atención es que pasamos como humanos de un rechazo inicial a una integración. Nos termina gustando, se vuelve normal.
Hay personas que pueden poner el grito en el cielo y decir que lo artificial jamás podrá ser tan bueno como lo creado por humanos. Creo que da lo mismo. Si nos produce placer, felicidad, paz, etc. ¿qué más da cómo se haya hecho mientras no sea lastimando a alguien más? El futuro ya está aquí, es inevitable, mejor verle el lado bueno.
