No lo dije

Me quedé con algo por decir y las circunstancias cambiaron de tal modo, que ya no valía. No sé si estuvo bueno habérmelo quedado porque después me hubiera arrepentido. O, quién sabe si diciéndolas, las cosas no se habrían acabado así.

Lo cierto es que atrapé las palabras entre los dientes y no las dejé salir. Lo que decimos, lo que no, le da forma a nuestra vida y nos lleva a donde estamos.

La próxima vez, creo que igual no digo nada.

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