Quiero aprender
el ritmo que tocan tus pasos
sobre el piso de la entrada
antes de cruzar la puerta
para acompañarlo
con el golpe rápido
del aire acumulado
en mis pulmones
que suenen las cuerdas
del destino que sujetas.
Enséñame a bailar
al ritmo de tus ojos
saltando sobre mi piel.
