Tiendo a ser muy sentimental con mis cosas. Les adscribo un significado especial y las conservo por mucho tiempo. Es algo que hacemos los humanos de manera inconsciente.
El desarrollo del lenguaje tiende a lo mismo. Le adjuntamos valor a las palabras, aunque objetivamente no lo tengan. Y cada persona le da un sabor ligeramente distinto, dependiendo de qué ha vivido alrededor de esos conceptos.
Tal vez lo más importante es entender que cualquier valor que le pongo a lo que me rodea, viene de mí, no necesariamente del objeto. O la persona. O la relación. Porque soy yo la que le aporto mi vida a lo que me importa. Es bueno saber que lo importante está adentro.
