La danza de la lluvia siempre funciona porque dejan de bailar hasta que llueve. Hay una diferencia sustancial entre la necedad y la persistencia: el éxito. Mientras no se logra, ambas son gemelas idénticas.
Creo que esto aplica a todo lo que uno se propone personalmente. Que sólo depende de uno. Pero no cuando hay más personas involucradas, porque el interés y el acoso no son parientes.
Tal vez a mí me sirve muchísimo centrarme en el proceso, dejando la meta a alcanzar como un bien adicional. Por algo no me gustan los retos que lanzan los gimnasios. Además, me gusta bailar bajo la lluvia.
