El peor día de la vida

He tenido días terribles. Verdaderamente de pesadilla. Y siempre hay un día después. Y otro y uno siguiente. Hasta que ese día terrible es una seña más en un camino que avanza aún cuando uno no lo camine.

Es difícil hacerse una buena idea de una persona sólo con coincidir una vez. Imposible, mejor dicho. Porque no sabemos si ese es un mal día en su vida y si pueden ser mejores. Claro que es válido decidir que uno no quiere estar con alguien que se comporte de cierta manera, pero debe ser más en función de uno mismo, de la decisión de tener a cierta gente lejos.

Estoy segura que hay personas que no me soportan, e igualmente estoy segura que no me conocen. No fuerzo ni lo uno ni lo otro. Todos tenemos defectos y derecho de sacarlos a pasear. Y todos tenemos derecho de aguantarlos o no. Lo lindo es conocerse y mejorar.

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