De último minuto

Puedo estar hirviendo en fiebre, que si me invitan a salir, me dan ganas. Hay un disparador que me levanta de donde sea para ir. Ya en el evento, el entusiasmo es relativo y, muchas veces, me quiero ir de primero. Nada tiene que ver lo extrovertido con lo sociable.

La gente confunde timidez con arrogancia y verbosidad con autoestima. La verdad es que las acciones externas no siempre reflejan el interior. Además que, una cosa es ser extrovertido y otra querer hablar con todo el mundo o gustar estar entre una muchedumbre. Es interesante y hasta bueno entender cómo funcionan los requerimientos energéticos de nuestra gente, para no sobrecargarlos y hacerlos sentir mal. O drenarlos.

Me gusta salir. Aunque me cueste hacerlo ya a la hora de la hora. Tal vez por eso es que, aunque sea tan planificadora, me disfruto más de las cosas de último minuto.

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