Confusión

Hay muchos libros que se llaman igual. Pueblos, personas, canciones. Hay pocas cosas nombradas que no se repiten y, de éstas, hasta hay algunas “del sur” o “del norte”. Parece que hay una cantidad limitada de palabras que sirven para darle identidad a lo que nos rodea. Como si no pudiéramos inventarnos más.El lenguaje es un objeto cultural que evoluciona de forma espontánea con su uso y que cambia conforme pasan los años. Nadie está a cargo de modificarlo, porque su adopción viene de forma natural. Marca generaciones, épocas, países y modas. Y agrega un grado de confusión cuando no hay un puente que una las brechas lingüísticas. Ni siquiera hablo de distintos idiomas. Uno suficiente tiene para confundirse con las expresiones que se usan.

Ser único es la cosa más común. Marcar en dónde ha pasado uno, aunque tenga el nombre repetido, es lo que nos brinda inmortalidad. Y se vale que a uno le guste más el libro x que el y, aunque se llamen iguales.

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