Quiero ser testigo
de toda tu vida
y llevarme la parte
que sólo existe si la miro.
Quiero ser testigo
de toda tu vida
y llevarme la parte
que sólo existe si la miro.
Si te digo que te extraño
es poco, no es cierto,
perdí la mitad de mi vida
y no regresa.
No te extraño,
me extraño a mí.
Tener el corazón roto
sirve para guardar el dolor en un lado
y la paz en otro.
Yo empeñada en reparar las paredes
y tú entretenido destruyendo los cimientos.
El lugar que más duele
es desde donde más se quiere.
Es un buen intercambio.
He andado tanto este camino
que no hay regreso
ni salida
sólo queda dejar el trazo.
Yo sí supe
cuando fue la última vez
que me diste la mano
compartiste mi cama
me dijiste que me amabas
tenían sabor a frío
a puente sin orilla
a triste.
No tengo ganas de escribir
ya todo está dicho
lo que queda quema
y quiero que crezca la grama después.
Cada vez que fui otra
cuando estaba contigo
murió la que estaba antes
y ahora que te vas
muere ésta también.
Todo lo que te escribí y olvidaste
los encargos de las compras
las travesuras de los niños
los mensajes de mediodía
los reclamos llenos de amor dolido
la tarjeta de cumpleaños
el poema de los viernes
los adioses y las bienvenidas
mi vida con la tuya,
todas fueron para otro tú
que las olvidó.