A todos

Es imposible conocer a alguien sin crear una conexión y que eso haga que uno le tenga más compasión. He aprendido a escuchar y a preguntar acerca de los demás, porque termina siendo mucho más interesante que enfocarme sólo en lo que me pasa a mí.

Ir en el tráfico es un excelente ejercicio para considerar que todos queremos llegar a alguna parte, que nada es personal y que el más abusivo tiene las de ganar. Pero, sobre todo, tener en cuenta que en cada carro va una persona.

Todos estamos pasando por algo. Ninguna vida es perfecta. Y para cada uno, sus problemas son enormes. No es que minimice lo que me preocupa. Es que no soy la única que tiene penas y no puedo esperar un trato especial de un extraño. Ni tampoco abusar de los cercanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.