Lo que tiene solución

Estoy esperando una conexión que no era la mía original. La señora al lado mío venía con miedo y un señor jaloneó feo a su esposa porque quería pasar primero. Y todos llegamos al mismo lugar.

No digo que no hayan cosas por las cuáles no preocuparnos. Pero, sinceramente, si de todas formas logramos solucionar, ¿sirve de algo angustiarse? Aún si no logramos solucionar, igual no sirve. No es que yo tenga precisamente horchata en las venas. Pero soltar veneno no me ayuda.

Me gusta encontrar serenidad. No siempre me es posible. Y, obvio, no es que yo haya dejado de sentir. Es sólo que ya no me voy desperdigando. Y eso es hermoso.

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