Todo va a estar bien

Las cosas tienden a resolverse. No necesariamente como uno quiere, pero allí es donde vale la pena aprender a dejar ir. No el principio del asunto, sí la forma. Hay varias maneras de llegar al mismo sitio, todas con aprendizajes.

Ante los retos, las personas o se marchitan o florecen. Quisiera pensar que he aprendido a enfocarme en lo que importa. Que no vale la pena trabarse con lo que no salió como planeado. Que busco estar mejor, no necesariamente como me lo imaginé. Es un constante desafío para alguien que ha aprendido a que le gusta el control, pero que no sirve de nada.

Me encanta que me digan que todo va a estar bien. Y luego hacerlo que suceda. Porque, al final, todo lo está.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.