Perspectiva

Yo miro gigantesco al perro. La criadora dice que ea porque tiene grande la cabeza. Pero yo estoy sentada en el sofá y é acostado encima mío. No sólo es que tenga grande la cabeza. Y me admiro cómo este gigante me ha cambiado hasta la forma en que me describo (no me gustan los perros, era antes), todo por tener contenta a mi niña.

Todo cambia cuando nos corremos a otro punto de vista. Se puede hacer ver gigante una hormiga, o sentirnos diminutos ante un edificio masivo. Es bueno combinar las experiencias porque, seguramente, la verdad habita en medio.

Sigo maravillada del tamaño del chucho, mientras el niño se para a mi lado y me saca más de una cabeza y a la niña ya no la puedo cargar. Porque no sólo cambian las cosas depende de la perspectiva, la misma perspectiva cambia con las cosas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.