Hoy me enteré que La flor de la canela, es una canción peruana. Y yo que creía que era un bolero mexicano. Que, a primera pasada, suenan muy parecido.
La ventaja de vivir fijándose en el mundo es que uno tiene la oportunidad de aprender cosas nuevas. Aún cuando uno creía que ya las sabía. Ese principio budista de aproximarse a todo con mente de principiante abre el espacio necesario para aprender. Y que todo sea nuevo y sorprendente.
Prefiero parecer ignorante y simple al emocionarme con cosas familiares que perder la capacidad de maravillarme, sólo porque ya las conozco. Así me disfruto a mis hijos y la comida y las canciones. Hasta las que ya creía que conocía.
