Olvidarlo todo

Uno de los principios de aprendizaje es estar abiertos a recibirlo. Si uno entra con la mentalidad de «ya lo sé», ¿a qué va? Me pasa con mis hijos que creen que ya saben todo lo que tienen enfrente… Difícil. Pero también me pasa con las cosas que yo creo que sé.

Aprender implica cambiar. Conocer a una persona, verdaderamente tomarse el tiempo de entenderla, modifica sin remedio cómo la percibimos. No quiero decir que sólo con conocer a alguien que detestamos va a convertirse en nuestro mejor amigo, pero sí se nos pone enfrente la realidad de su correspondencia con nosotros: todos los humanos tenemos más de alguna experiencia en común.

Hay que olvidarse de todo para aprender algo nuevo. Aproximarse a las enseñanzas con mente de principiante. No hay nada que uno haga bien, que no pueda hacer mejor. Es una postura que cae bien recordar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.