Yo duermo boca arriba con los brazos en cruz cual momia. Me duelen los hombros cuando duermo del lado y despierto con la almohada marcada. Todo mal. Pero si estoy muy cansada, duermo del lado y no entiendo cómo estando menos cómoda duermo más rápido.
Encontrar una postura en dónde afianzarse y no moverse es un ideal. Pero lo cierto es que las cosas se mueven. Todo el tiempo. No hay nada fijo y hasta la interpretación de las palabras va evolucionando. Hay que saber navegar entre lo que tenemos qué conservar y la forma de hacerlo.
La mayoría de las mañanas amanezco como me acosté y otras no. Ni modo quedarme despierta para no moverme. Ni que fuera momia.
