Hay una tendencia entre los científicos que investigan la conducta humana que niega la existencia del libre albedrío y explican todo como una respuesta a influencias externas y reacciones internas que tienen todo qué ver con biología y educación y nada qué ver con voluntad.
Se desmorona nuestro sentido de personalidad y el objetivo de la humanidad parece inexistente.
Pero creo que no están tomando en cuenta todo lo demás que podemos hacer con esos impulsos. Es cierto que tenemos información limitada y sólo podemos escoger entre lo que conocemos. Pero eso no implica que no haya un proceso de toma de decisiones. Y que eso no tenga que ver con libertad.
Tenemos en nuestra mente la fuente de todo lo que hacemos. Entenderlo, conocer nuestros sentimientos y no dejarnos arrastrar, es el sentido de tener voluntad.
