9 años

Es increíble que ayer hubieras cumplido 71 años. No suena a mucho. Para mí, los 80’s marcan la frontera de «ser viejito». Pero no se pudo. Yo sé que sabes en qué va mi vida, que me miras desde donde estás y que no has dejado de preocuparte por mí. Aún así, te voy a contar los puntos sobresalientes, porque todavía me hacen falta nuestras pláticas interminables.

¿Te acuerdas que me casé con Mario? Pues sí resultó ser todo lo que yo quería (con creces). Así como lo conociste, amable, trabajador, responsable, educado, así sigue, sólo que más por los años de pruebas y madurez.

Ya no trabajo de abogada, porque tomamos una decisión ejecutiva para educar a nuestros hijos y, como tú ya no estás, dejarlos con alguien más no era opción.

He parido dos veces y los resultados ya tienen 7 y 5. No puedo dimensionar el nivel de chochencia que tendrías con los dos. La cantidad de vestidos que le harías a la pulga. La consentida con comida que le harías al canche. Yo intenté coserle como tú a Fátima, pero no se me da. Salieron un abrigo, un par de vestidos, pero la máquina y yo no somos amigas y sólo bordo como me enseñaste.

Aprendí a cocinar. Y al menos a mi tribu les gusta lo que les hago. No llegan al nivel de mi papá, que sólo le gustaba que tú le cocinaras. Pero sí les gusta comer en casa.

Estamos remodelando la casa. Te encantaría esa cocina.

Como has visto, hemos tenido años difíciles. Pero hemos salido bien. Gracias por estar pendiente de nosotros.

Te extraño. Pero estoy bien y sé que tú lo sabes. Ya no hay tanta tristeza en tu recuerdo, sólo nostalgia y eso está bien.

2 thoughts on “9 años

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.