Yo no quiero ser coherente

O tal vez sí. Lo que pasa es que muchas veces es rico comer y quejarme que estoy gorda. O no dormir y llorar que estoy cansada. O volver a tomar las mismas decisiones y sorprenderme de obtener los mismos resultados.

Como seres humanos, buscamos muchas cosas sin querer necesariamente hacer lo que necesitamos para obtenerlas. Tal vez por eso nuestra fascinación con la magia. Sería fabuloso hacer conjuros y que apareciera lo que deseamos. En todas las culturas se habla de genios, anillos, brujas… y siempre se nos olvida que también eso se paga. Con sangre, con hijos, hasta con la misma obtención de lo anhelado.

La coherencia es una de esas cimas a dónde aspirar llegar. Y no hacer las de Sísifo y tirarlo todo justo antes de alcanzarla.

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