No eres tú. Soy yo. Necesito un espacio de soledad en el que se me acumulen todas las palabras y salgan explotadas, impactantes. Me quiero presionar. Hacer estallar. Forzarme a que se me junte todo y la alquimia saque algo diferente que hasta ahora.
No eres tú. Soy yo. A veces un tiempo separados hace bien, nos recuerda lo que nos gusta del otro y nos fuerza a volver. Porque volver siempre es una de las aventuras más viejas y más importantes. Todos queremos irnos para regresar, esperar para recibir. Todos somos Ulises y Penélope y Calypso.
No eres tú. Soy yo. No me voy por mucho tiempo. Dos semanas a penas. Prometo regresar como si fuera nueva.
