Tomé el camino de espinas.
Da lo mismo, el otro igual tenía
pero aún están lejanas
y el sol me besa la piel.
Sé que va a doler
a veces hasta corro
para que se claven de una buena vez
y en esa velocidad
puedo engañarme
creer a medias que vuelo.
Quiero llegar al final
porque no sé qué hay después
tal vez al otro lado del dolor
encuentre todo lo demás.
