Todo es relativo

Los adjetivos son completamente relativos. Tenemos en la mente el concepto abstracto de “alto”, por ejemplo, pero esto sólo aplica en comparación a algo más. Para mi hijo mayor, yo era alta hasta hace dos años. Ahora soy pequeña y también tiene razón. Él ha crecido, yo no.

Pero los sustantivos no mutan. Decir que alguien llega al vano de la puerta, es suficiente para indicar su altura y que cada quien saque sus conclusiones. Hasta con la experiencia vivida hay que matizar. Pero… no podemos dejar de redefinir conceptos absolutos. Todos sabemos qué es la “empatía” y cada uno la aplica como la entiende.

Supongo que la mayot parte de desacuerdos en la vida se asientan justo allí: en diferencias de entendimiento. Creemos que hay cosas que deben ser evidentemente de una manera y resulta que no todos lo entienden igual.

Todo es relativo. Hacia afuera. Y todos tenemos una forma absoluta de entender.

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