Las palabras con filo
que lanzo de mi boca
tu corazón el blanco
mi puntería certera.
Las palabras redondas
se me caen como piedras
que transporto a prisa en una carreta
sin la intención de dañar. Un accidente.
Las palabras escondidas detrás del silencio
no quisieron salir a decirte
que lo sentí mucho
que tenías razón.
De todas las palabras que duelen
y que he dejado me salgan de la boca
vivas por el aliento que cabalgan
las peores siempre son “ya no”.
