Sincronicidad

Estábamos hablando del concepto de libre albedrío y de cómo muchos pensadores consideran que es tan sólo una ilusión, porque las decisiones que tomamos siempre se basan sobre vivencias anteriores sobre las que no tuvimos control. Los genes que tenemos, el ambiente, los hábitos que adquirimos antes de quererlos. Y, justo esa noche, vimos un capítulo que hablaba exactamente de eso. Nos asustamos. Era precisamente de lo que habíamos discutido y nos sale en la tele.

Las coincidencias sólo son eso. Coincidencias a las que a veces les damos más importancia de la que tienen porque nos gusta encontrar patrones, razones de existir, una forma de creer que somos más importantes en el entablado de la Vida que lo que realmente somos. Lo cierto es que nos fijamos en lo que nos interesa. No tenemos otra forma de ver el mundo más que desde nuestro punto de vista. Como cuando estamos vestidos de blanco y vemos personas vestidas de ese color por todas partes.

No creo en un patrón infalible de destino que nos lleva a alguna parte y tampoco creo que todas las decisiones que tomamos son enteramente libres. Debe haber un intermedio. Y las coincidencias seguirán sucediendo.

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