He pasado un día de esos que se aferran a la nuca y no quieren soltarse. Gasté todos mis recursos y no he logrado solucionar nada. Tan solo mitigar. No sé qué hubiera pasado sin siquiera eso.
Nos deberían enseñar a adaptarnos a los cambios. En vez de establecer rutinas, creencias, protocolos. Hay que poder pensar fuera de lo conocido. Lo cual es contradictorio en sí. Nadie sabe lo que no sabe.
Tal vez hoy me fallaron todos los protocolos. O tal vez evitaron algo peor. Pero sí sé que, la próxima, ya tengo más cosas qué hacer.
