Sin preocupaciones

The Matrix es una de mis películas favoritas. Se puede uno poner tan filosófico al considerar la realidad como una simulación y a la vez gozar cómo Neo se acaba todas las balas del universo. Pero dentro de la película, el mejor monólogo es el del agente Smith cuando tortura a Morpheus y le dice que los humanos trataban de despertarse en la versión sin problemas del programa.

Durante nuestra evolución, el cerebro ha ayudado al ser humano a sobrevivir fijándose en lo malo, suponiendo lo feo y esperando lo peor. En la selva uno no se puede dar el lujo de no ponerle atención a una sombra que se mueve, queriendo creer que es una planta y no un tigre. La diferencia es comer y ser comido. Nos gusta tanto la presión que la consideramos honorífica. Sobreponernos a nuestras circunstancias es un mérito. Superarse un logro.

Nunca se ha escrito una novela épica acerca de un personaje sin obstáculos a vencer. Aburrido. Pero, en este momento de mi vida, escogería la planicie de una vida sin mayores preocupaciones. Aunque me termine comiendo el tigre.

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