Ser feliz si se puede

Hoy pregunté en Tuiter si serían felices si pudieran. No me refería a serlo todo el tiempo, sino a la posibilidad de alcanzar ese estado y la disponibilidad para hacerlo. Me cuestiono últimamente mi propia capacidad para ser feliz, porque me detengo demasiado en los pensamientos que me lo impiden. Un remolino que me traga y no me devuelve sino para volver a comenzar.

Se complica con el paso del tiempo salir de los lugares que cavamos, cada vez vemos más lejos la orilla y tal vez creemos que después del fondo llegaremos al otro lado. Lo extraño es que lo único que se debe hacer es parar. Detener el tren de pensamiento. El esfuerzo es grande porque hay que ponerle freno a una máquina en movimiento.

Por eso me intriga si yo sería feliz si tuviera la oportunidad o preferiría seguir subida en mi carrito en picada. Espero elegir no estrellarme.

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