Sentirse acompañada

Tengo un grupo de amigas excepcional. Son mamás de los amigos de mi hijo, todos chicos geniales, con las que tenemos mucho en común. Supongo que por eso me caen bien sus hijos y estoy segura que es por eso que las siento a ellas tan cercanas.

Los seres humanos estamos hechos para crecer acompañados. Los niños se criaban todos juntos, las mamás nos pasábamos sabiduría entre todas y aprendíamos en grupo. Tomar decisiones en un vacío nos priva de esa experiencia acumulada.

La familia moderna es un núcleo que a veces se queda pequeño. Encontrar ese grupo extendido de personas con las que uno puede hacer tribu es un privilegio en estos tiempos de mayor aislamiento. Y así me siento con ellas, privilegiada de tener cerca a mujeres formidables que me dan ejemplos de maternidad invaluables. Espero que sigamos acompañándonos durante mucho tiempo.

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