Hoy probé una receta distinta para el almuerzo. Ayer también. Me gusta variar, porque me aburre hacer siempre lo mismo. El problema es que luego no siempre logro regresar a una cosa que me haya gustado más que lo nuevo.
Creo que lo mejor es experimentar, escuchar música reciente, ver películas en estreno, leer autores que no conocemos, hasta encontrar personas nuevas con quiénes hablar. Da una perspectiva distinta, amplía el mundo y ayuda a apreciar lo bueno que ya conocemos. Porque es muy posible que la primera receta de pollo que hice sea mejor que la última.
Se vale regresar. A todo. A todos. Mientras hayamos sido amables y abiertos. Y, también se vale llevar a los nuestros a probar cosas nuevas.
