No todo tiene que ser difícil

Creo que las cosas que valen la pena requieren esfuerzo. Pero que no tienen que ser arrastradas de difíciles. Esa delgadísima línea entre ser perseverante y ser necio. Hay ocasiones en las que uno simplemente tiene que admitir que no puede. Y seguir. Hacer otra cosa que, aunque nos cueste, sí nos salga.

Mi papá decía que todo tiene modo y que ese modo es suave. Me han durado mucho tiempo los electrodomésticos gracias a eso. A la par, también tengo su disciplina y eso me ha ayudado a que lo que puedo hacer, lo haga lo mejor que puedo. Y que me perduren las relaciones. Hasta que los animales de la casa se sientan bien.

Tenemos, luego de muchas negociaciones, un perrito en casa. Sé que va a requerir de esfuerzo. Pero que no va a ser difícil. Porque estamos dispuestos a hacerle ganas al entrenamiento y a divertirnos en el camino. Aunque ya haya habido el primer accidente.

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