Dos verdades irrefutables: nadie cambia y todos cambian. La capacidad de retener dos verdades contradictorias en la mente al mismo tiempo y poder seguir funcionando es un regalo. Pero viene con tarea: darle vueltas a esa moneda queriendo ver ambas caras al mismo tiempo. Y eso no se puede.
Creo que los seres humanos venimos con una estructura básica y que construimos sobre la misma. Intencionalmente o no. Y de allí que reconozcamos esa parte inmutable debajo del cambio inevitable. No deja de ser complicado.
Es como hacerle cirugía a una cara. Aunque sea extrema, al fondo se ve quién es. O debería poder hacerse.
