Nada se guarda

Tengo ropa que no me pongo porque me da pena gastarla. Mala, pésima costumbre. No hay que guardarlo nada para después. La vida se acaba. Hasta polilla le sale a los vestidos que se quedan en el clóset.

Las mejores lecciones de todas las culturas nos enseñan a vivir en lo que hay. A hacer lo mejor que se pueda con lo que se tenga. A no quedarse con nada y ser generosos. A compartirse. Hasta el corazón se arruina cuando no lo usamos.

Ahora quiero usarlo todo. Porque no sé si después me va a quedar. O va a tener agujeros. O si ya no voy a saber cómo querer.

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